Software

Hay ocasiones en las que hay que elegir entre softwares generales y software especialmente diseñados para que cumplan con los requerimientos dados. En estos momentos, es cuando se torna difícil determinar la mejor opción. Esto es así, especialmente cuando no se tiene mucha idea acerca de los costes y beneficios. Como siempre, cuando se conocen esas dos variables es muy pero muy sencillo elegir el mejor camino.
Para elegir la mejor opción es imprescindible realizar un estudio detallado acerca de las operaciones que se quieren automatizar o registrar con el software, tiempo que implica dicho operación, momentos en que se utiliza esa información, tiempo que se demora en obtenerla, coste de mantenimiento (si los hubiera). Con esto, será sencillo determinar el coste que implica hacer la operación de manera manual o casi manual.
Ahora toca la parte más complicada y es determinar los beneficios del software. Es lo más difícil porque esto solo se consigue teniendo cierta experiencia en el uso de estos. ¿Cómo logro trasladar a números esto? Bueno, la respuesta es previendo que beneficios en cuanto ahorro de tiempo y alcance se podría lograr con estas herramientas. En ocasiones, con un buen software no solo se logra hacer la tarea mucho más rápido sino que también se consigue realizar una mayor profundidad de análisis que de otra manera serían casi imposibles de lograr. Conociendo esto es mucho más sencillo saber si el coste se reduciría o si se ampliarían los ingresos en casos de tener un software muy específico. Este valor habría que contrastarlo con el coste de dicho programa.
Generalmente se hace un cálculo con el tiempo de amortización que indica si es rentable o no llevar a cabo una inversión como esa.
De todas maneras, antes de buscar un soft específico se recomiendo buscar varios ejemplos de softwares en ocasiones, tienen funcionalidades que no están tan expuestas ni se habla mucho de ella. Se podría decir que casi están escondidas y tal vez, sean esas las que se están buscando.